Era Nastya.
La misma "palurda" que Zhanna había echado hacía un año. Solo que ahora no parecía una señora de la limpieza oprimida, sino una dama.
Zhanna, jadeando, se acercó a ellos.
"¿Maxim Alexandrovich? Buenas tardes... Soy Zhanna Viktorovna, la inquilina..."
El hombre ni siquiera la miró. Miró con ternura a Nastya y al niño.
"¿Nastya, no tienes frío?", preguntó.
"No, Maxim. Todo está bien", sonrió Nastya.
Se giró hacia Zhanna. No había ira en su mirada. Solo calma y... lástima.
"Hola, Zhanna Viktorovna. ¿Te acuerdas de mí?"
Zhanna abrió la boca, pero no emitió ningún sonido.
Maxim frunció el ceño.
"¿Se conocen?"
⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.