ADVERTISEMENT

Tengo 73 años, vivo sola y me siento realizada: 4 consejos que me funcionan.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT

7. Siempre ten algo por delante que esperar.
Los desafíos de las personas mayores que viven solas - CareHop

Una comida favorita. Una salida corta. Un paseo. Un libro que quieras comprar. Un postre que disfrutes. Grande o pequeño, no importa.
Tener algo planeado le da sentido al tiempo. Sin anticipación, los días pasan, pero la vida no sucede por completo.
Espera algo, incluso algo simple. Puede transformar una semana entera.

8. Mantén al menos una conexión humana estable.
Una llamada telefónica semanal. Un café cada dos semanas. Alguien que sabe que estás ahí y a quien también esperas.
No tiene que ser profundo. A veces, una conversación ligera es suficiente. Lo que importa es saber que alguien se daría cuenta si no estuvieras.
La conexión humana no es opcional. Es cariño.

Consejos amables.
Usa alarmas o recordatorios para crear rutinas sencillas.
Lleva un cuaderno o calendario para pequeños planes.
No esperes a sentirte mal para pedir ayuda; llama cuando te sientas bien.
En los días con poca energía, haz lo mínimo indispensable. La constancia importa más que la perfección.
Recuerda: pedir compañía no es debilidad. Es sabiduría.
Vivir solo no tiene por qué significar tristeza, abandono o vacío. Puede ser un espacio de calma, redescubrimiento y autoestima. La soledad no se mide por la cantidad de gente que te rodea, sino por la calidad de tus conexiones y la amabilidad que te ofreces.

La vida no siempre se desarrolla como esperamos, pero aun así puede ser buena. Muy buena. Y cuando cierras la puerta por la noche, respiras hondo y sientes paz, te das cuenta de que estar solo no significa estar perdido. A veces, significa que por fin has vuelto a casa.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT