Sin previo aviso, el millonario decidió visitar la casa de su empleado. Nunca imaginó que al abrir esa puerta descubriría un secreto capaz de cambiar su vida para siempre.

Era jueves por la mañana y Emiliano Arriaga se había despertado más temprano de lo habitual.

No había dormido mucho, no por insomnio ni estrés, sino porque llevaba días dándole vueltas a algo que no podía sacarse de la cabeza. Ese algo tenía nombre y apellido: Julia Méndez. No porque estuviera enamorado de ella, o al menos no todavía, sino porque había empezado a notar detalles que antes le habían pasado desapercibidos. Julia era su criada. Llevaba más de cinco años trabajando en su mansión.

 

 

 

⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬

 

 

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.