El clima y la zona geográfica también influyen. Los mosquitos proliferan en ambientes cálidos y húmedos, y su actividad es mayor durante el amanecer y el atardecer. Vivir cerca de agua o en regiones tropicales incrementa la exposición de manera inevitable.
Aunque no se puede cambiar la biología, sí es posible reducir el riesgo. El uso de repelentes eficaces, ropa clara y liviana, y la eliminación de agua estancada ayudan a minimizar las picaduras. Entender estas razones permite dejar de pensar que se trata de mala suerte. En realidad, ser “el preferido” de los mosquitos no es algo personal, sino el re