Lo primero que notó Emília fue un olor insoportable: una mezcla de aguas residuales y combustible.
Antes de que pudiera reaccionar, agua helada y sucia le impactó el cuerpo, dejándola sin aliento. En segundos, su blusa pálida quedó empapada y manchada de un marrón intenso, extendiéndose por su vientre de cinco meses de embarazo, el mismo lugar donde crecía una vida, una vida que los médicos le dijeron que jamás existiría.
Por un instante, Emília se quedó paralizada, conmocionada. Las bolsas de la compra se le resbalaron de las manos y se abrieron de golpe en la calle lluviosa de Vila Madalena. Las naranjas rodaron. Los paquetes se rompieron. El instinto la dominó y se apretó el vientre con ambas manos, protegiendo a su bebé.
⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.