Un nuevo comienzo
En los días siguientes, nos tomamos nuestro tiempo para procesar lo que habíamos descubierto. Una vez que todo estuvo resuelto, usamos los fondos con responsabilidad: liquidando facturas antiguas, atendiendo necesidades pendientes desde hacía tiempo y, finalmente, planificando el futuro de mi hijo con confianza en lugar de miedo.
Una tarde, mientras revisábamos las solicitudes de ingreso a la universidad, lo miré y le pregunté:
"¿Todavía quieres visitar las universidades de las que hablamos?" Él sonrió. "Solo si vienes conmigo".
Y en ese momento, sentí una paz que no había experimentado en años.
El pasado me había dejado con sus desafíos, pero también con...
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.