Es Año Nuevo, la casa está registrada a mi nombre y a mis hijos y a mí nos echan a la calle: la historia de cómo me defendí por primera vez

Se hizo el silencio en la oficina.

"Voy a pedir el divorcio", dijo finalmente. "Y la manutención de los hijos."

La abogada asintió, como si ya lo hubiera esperado, y dejó los formularios sobre la mesa.

Alexey parpadeó como si le hubieran dado un golpe.

"¿En serio? ¿Por un escándalo?"

"No es solo un escándalo", respondió Inna en voz baja. "Esta es la gota que colmó el vaso".

Recordó los interminables reproches de su suegra por "las gachas de avena equivocadas", por la "educación ajena" de los niños, por "n

El "trabajo respetable" de Inna, las llamadas nocturnas de Alexey cuando llegaba tarde a las "reuniones", su irritación cuando ella le pedía que cuidara a los niños al menos por la noche.

Antes simplemente lo toleraba todo. Porque era "necesario", porque "la familia necesita mantenerse unida".

Ahora tenía que salvarse a sí misma y a los niños.

Etapa 5. Tu hogar, tus reglas
El proceso de divorcio duró varios meses. Al principio, Alexey intentó "razonar" con Inna: la llamaba, iba a su casa y le enviaba mensajes, acusándola alternativamente de romper la familia y rogándole entre lágrimas que no se precipitara. Entonces Tamara Andreyevna intervino: armó escenas en la entrada, lamentándose a gritos de que "esas zorras van a separar a los niños de su abuela".

Inna intentó no involucrarse en este drama. Todas las reuniones con Alexey relacionadas con los niños se llevaban a cabo delante de testigos, generalmente en presencia de Sergei, de seguridad, o en la escuela. Ella definió claramente los límites:

"Puedes ver a los niños según el horario aprobado por el tribunal. Pero solo puedes entrar en casa si yo te invito. Y no vuelvas a traer a tu madre".

"¡No tienes derecho!", gritó.

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