Durante diez años crié a mi hijo sin su padre. Todo el pueblo se burlaba de mí, hasta que un día, coches de lujo se detuvieron frente a mi casa y el verdadero padre del niño hizo llorar a todos.

 

 

 

Epílogo

Cuando mi hijo y yo salimos del pueblo, empezó a llover de nuevo, igual que hacía diez años.

Pero esta vez ya no lo vi como una maldición.

Ahora sé que, aunque el mundo te desprecie, si permaneces fiel y fuerte, la verdad siempre saldrá a la luz.

Yo, la madre que una vez fui ridiculizada por todos, ahora camino con la cabeza en alto, sosteniendo la mano de mi hijo, con una sonrisa pacífica en mis labios.

 

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.