Cómo respondí cuando me juzgaron por mis antecedentes el día de mi graduación: un poderoso recordatorio para nunca juzgar un libro por su portada.

 

 

Al regresar a mi asiento, me sentí más ligero que nunca. Seguía siendo el hijo de mi madre, y siempre lo sería, pero ahora entendía que no era algo que ocultar.

Fue la base que me llevó hacia adelante.

 

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.