Cancelé La Tarjeta De Crédito De Mi Suegra, A Quien Descubrí Comprando Con La Amante De Mi Marido…

Luego se volvió hacia Mateo. Y tú, Mateo, hablabas del deber de una esposa. ¿Es el deber de un marido traicionar, mentir y vivir como un parásito de su esposa? No hubo respuesta. Ambos estaban congelados, desnudos ante la verdad, atrapados en el acto. La fotografía sobre la mesa se convirtió en un juez silencioso que dictaba su sentencia. La verdadera tormenta acababa de comenzar y se dieron cuenta de que ya no tenían donde esconderse. El silencio que siguió a las palabras de Valentina se sintió más pesado que cualquier tormenta.

La fotografía sobre la mesa se convirtió en el centro de gravedad de la habitación, atrayendo todas las miradas y absorbiendo todo el oxígeno. Mateo miraba la foto, luego a Valentina y de nuevo a la foto. Su rostro era un lienzo de confusión y culpa evidente. No tenía excusa, pero la señora Gloria, que había vivido durante décadas tras una máscara de arrogancia, no se rendiría tan fácilmente. Para ella, admitir un error era la mayor forma de debilidad. Su rostro pálido comenzó a enrojecer de nuevo, no de vergüenza, sino de una ira que buscaba una salida.

Es un montaje, siseó señalando la foto con un dedo tembloroso. Es una foto manipulada, seguro. Estás haciendo esto a propósito para deshacerte de nosotros. y quedarte con toda la fortuna de mi hijo. Valentina la miró sin pestañar. La fortuna de su hijo, mamá. ¿De qué fortuna habla todo esto? La señora Gloria hizo un gesto con la mano abarcando la magnífica estancia. Todo en esta casa es de Mateo. Tú solo vives aquí de prestado. Deberías estar agradecida de que te dejemos vivir aquí.

Y ahora te atreves a montar este drama barato. Esa amenaza fue su último y fatal error. Era el arma final que siempre había usado para intimidar a Valentina. Pero esa noche el arma se volvió contra ella. ¿De acuerdo? Dijo Valentina con calma, como si estuviera tratando con un cliente difícil. Si insiste en que yo solo vivo de prestado y que esta casa es propiedad de su hijo, entonces no hay nada más que hablar. La señora Gloria sintió que había ganado.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.